sábado, 12 de marzo de 2011

Granadinas Habas con Jamón





Ya toca hacer patria y para empezar con la primera muestra de lo que en Granada se cocina con gran veneración por parte de todos los visitantes que por aquí se dejan caer, os mostraremos en esta ocasión, no el plato estrella, porque sería muy complicado elegir uno en particular entre la carta que nuestra cocina tradicional nos brinda, pero sí el más popular a la vez que sencillo.  Las habas con jamón.
Cuenta la ciudad de Granada con una extensa Vega regada por el río Genil que abastece nuestras cocinas de productos naturales y por fortuna todavía en su mayor parte, ecológicos.
Es el caso de las habas, producto que se hace presente durante la primavera, justo cuando los también nuestros, jamones alpujarreños de Trevelez, han alcanzado su mejor punto de curación.
Qué espectáculo gustativo forman ese matrimonio: habas y jamón en un mismo plato. Y ya si tenemos la suerte de degustarlas en buena compañía, al aire libre en alguna de las numerosas terrazas del barrio del Albayzín o del Realejo, disfrutando del buén tiempo que ya empieza a hacer acto de presencia en Granada, sobresaliente.
Para los que no tengáis posibilidad de disfrutarlo de manera tan bucólica, ahí va este pedacito de esta tierra, esperamos que os guste.

domingo, 9 de enero de 2011

Patatas Abuela Reme


"Cuánta hambre han quitado las patatas", hemos oído todos en boca de nuestros mayores, y éstos a su vez de los suyos desde que un tal Pizarro descubriera este preciado tubérculo y decidiera traerlo.
Este alimento humilde ha sacado adelante realmente a muchas familias en todas partes, por su fácil cultivo y por sus propiedades nutritivas pues son gran fuente de hidratos de carbono, vitamina C, calcio y fósforo.
La historia de la patata es plasmada por incontables autores que relatan su descubrimiento, expansión en el mundo, partidarios y detractores, todas ellas interesantísimas y que llegan a la misma conclusión, hoy en día está presente en todas las mesas, de todo el mundo.
No conocemos a nadie a quien no le gusten las patatas, si no de una manera, de otra. La versatilidad a la hora de su preparación no tiene límites, frita, asada, confitada, cocida..., etc.
Pues bien, en la receta de hoy las patatas contarán con la compañía de los productos típicos de nuestra cultura, los ajos, el pimentón de la Vera, el oro líquido... Pero lo que las hará especiales es por ser una de esas recetas que se transmiten de generación en generación, que vienen del saber hacer y  la experiencia de nuestras madres y abuelas en sus fogones que les permiten dar ese punto a las comidas que solamente ellas pueden lograr. Hablamos de  bocados que nos transportan inmediatamente a algún momento pretérito de nuestra infancia.
En este punto queremos agradecer a Reme, suegra de una de los dosgranosdepimienta, quien nos ha cedido esta receta de su madre a quien se la enseñó su abuela y a ésta a su vez, su madre y a ésta...

martes, 23 de noviembre de 2010

Repápalos Extremeños


Hoy homenajeamos con esta receta  un desconocido postre extremeño y a los primeros cocineros de la misma, los pastores que plagaban la dehesa castellana, rutilantes viajeros, siempre itinerantes y con pocos recursos.
Modesto, como los propios ingredientes que lo conforman, los cuales deberíamos poder encontrar en cualquier cocina que se precie, te permiten crear un plato sencillo, aunque no por ello menos delicioso, ideal para aportar elementos básicos al crecimiento de los niños, por ejemplo.
Con el tiempo, se crearon variantes saladas de esta receta, con bacalao y perejil para incorporarlos a los escabeches típicos de semana santa, con sal creando un buñuelo delicioso para tomar como tapa o en salsas que le dan un juego siempre brillante.
Es interesante usar miga de pan de hogaza, para conseguir una masa consistente y notar resistencia al morderlos, recordad que el pan, además de ser un fuente indiscutible de hidratos de carbono, contiene proteínas, fibra, vitaminas_sobre todo del grupo B_ y minerales como fósforo, hierro, calcio o selenio. No cabe duda que unos huevos frescos y una leche de buena procedencia le darán el toque autóctono que sin duda podéis comprobar con las imágenes.
Daos el placer de volver atrás en el tiempo y ubicaros en la sencillez de la imaginación popular para no dejar de disfrutar de un “dulce” en una buena ocasión, rompiendo una lanza por una extremeña con morriña…

viernes, 19 de noviembre de 2010

Conchas finas, picantitas...



Es viernes y la cosa ya va pidiendo un tapeo, unas cañas y una tertulia interesante con buena compañía, para que el fin de semana no nos deje indiferentes y así, cargar las pilas para la nueva semana que nos toca encarar. Vamos pues con una tapita.
A ver, a ver..., ya está!! Hoy rendiremos homenaje al molusco que nos soluciona los aperitivos en un "pis pas" y además hace las delicias de todo el que lo prueba: las almejas.
Aparte de su delicioso sabor a mar -mediterráneo en nuestro caso-, es el marisco que contiene uno de los niveles de grasa más bajos. Atesora buena cantidad de  fósforo, potasio, magnesio, hierro y vitaminas A y B3, esta última regula la formación de glóbulos rojos y..., la producción de hormonas sexuales,  de ahí su fama de poder afrodisiaco, no es un mito, no.
De manera que no hay excusas.
En fín, nos centraremos en una variedad peculiar que en la vecina Málaga saben degustar como nadie, las conchas finas.
Es un tipo de almeja de tamaño mayor al resto, de concha rojiza y lisa, y abundante y sabrosa carne.
Tradicionalmente su preparación es semejante a la de las ostras, basta con abrirlas y regarlas con un chorrito de limón, pizca de salpimentado y a la boca, sin más. Están soberbias.
Pero en esta ocasión las vamos a cocinar, muy poco eso sí, pero las elaboraremos con una salsa picantona, de viernes que..., bueno, ya nos contaréis.

sábado, 30 de octubre de 2010

Pollo Express


Hoy toca incorporar algo práctico, un homenaje al utensilio que nos facilita el ritmo de vida que llevamos y que nos permita a la vez disfrutar de un buen plato: La olla a presión. 
Vamos primero con un poco de historia:
El primer intento conocido de cocinar a presión ocurrió en 1679 cuando el físico anglo-francés, Denis Papin presentó este recipiente hermético que utilizaba presión de vapor para incrementar el punto de ebullición del agua y como resultado cocinar más rápido de manera que la carne y otros alimentos podían cocerse en mucho menos tiempo que en las ollas convencionales de la época.
Denis Papin presentó su invento en la "Royal Society" de Londres en el  año 1681, pero la novedad no prosperó y quedó como un estudio científico más. Habría que esperar hasta el siglo XX para que se hiciese realidad el invento y se fabricasen ollas a presión.

Tendríamos que elevar a los altares a este buen señor Papin, quien tanto tiempo nos está ahorrando a los individuos de hoy en día a la hora de poder contar en nuestras mesas con platos decentes y muy resultones, como ejemplo esta receta de pollo que sin duda va a causar verdadero furor entre vuestros comensales y a nadie dejará indiferente.
No hay mucho más que decir, podríamos utilizar varios calificativos para describir la receta pero una muestra sería: sencilla, rica, barata y rápida, la practicidad elevada a la enésima potencia.
¡¡Que la disfrutéis!!

domingo, 24 de octubre de 2010

Codillo Salm Bräu


Esta receta es de esas que te dejan preprarado para afrontar el más crudo invierno, por algo tiene su cuna en los países centroeuropeos.
Plato tradicional de Alemania, el codillo fue extendido por todo el territorio del antiguo imperio Austrohúngaro. En las cartas de sus restaurantes nunca falta, está considerado una institución, por suerte.

Se nos hace la boca agua al recordar aquella cervecería vienesa plagada de largas mesas con bancos corridos a ambos lados repleta de clientes degustando esos deliciosos " Schweinshaxe" servidos en tablas de madera guarnecidos por "choucroute", salsa de mostaza y rábano picante reallado... y como no, regados con cerveza bien fría elaborada en el propio establecimiento. Aún retumban en el oído el bullicioso discurrir de aquel sitio, la calidez encontrada en ese lugar donde nos guarecimos aquella fría noche de otoño, recién aterrizados en la capital austriaca. Toda una experiencia, aconsejable al cien por cien.
Es este el motivo por lo que hemos apellidado esta receta con el nombre de aquel lugar... Qué nostalgia, por Dios!!!
Pero para todos aquellos a los que la suerte no nos acompaña  y de momento no nos podemos permitir acudir a  estos sitios tan ideales a disfrutarlo cada vez que quisiéramos, tenemos la fortuna de poder prepararlo en casa de manera muy sencilla...



lunes, 27 de septiembre de 2010

Merluza en salsa blanca de sidra.


A pesar de que existen numerosas opiniones y teorías al respecto, la mayoría de los historiadores coinciden en que la sidra se originó en los años anteriores a Cristo. Parece ser que a las civilizaciones de Egipto y Bizancio y, más tarde a las griegas, les gustaba beber sidra. Los romanos preferían el vino, pero en las tierras que conquistaron se percataron que la tradición que en ellas había de elaborar sidra. Ellos, sin embargo, empleaban la sidra con fines curativos. Otros investigadores creen que el origen de la sidra está en una bebida que los Celtas extraían de las manzanas. Según ellos, fué dicha civilización quien dió a conocer esta bebida por toda Europa, sin embargo, fueron los árabes quienes, mediante avanzados sistemas agrarios, extendieron las clases de manzanas y las técnicas para su producción por todo el continente.
En Asturias, donde se produce en su mayoría esta bebida espumosa, la sidra hay que beberla en los "chigres", que son tabernas donde ésta se despacha. El sidrero deja caer desde muy alto un chorro de sidra en el vaso. Se bebe apurando la mitad de su contenido y el resto se lanza al suelo, con un movimiento de rotación que se imprime al vaso para limpiar los bordes. El vaso queda así limpio para volver a utilizarlo. O al menos, eso dicen.
Nosotras, en esta ocasión queremos presentarla como ingrediente de una receta de merluza, combinación perfecta que conferirá al pescado un aroma sutil y delicado que, combinado con otros elementos más potentes, otorgará al plato una nota sobresaliente que hará las delicias de los paladares más exigentes.